Presentar mi nuevo libro me suscita el orgullo y la satisfacción de compartir con amigos, seguidores y lectores una reflexión histórica y filosófica, con todo el rigor de ambas disciplinas, sobre el Jesús que históricamente vivió en la Palestina de los romanos. Un Jesús cien por cien judío sin asomo alguno de renegado ni de fundador de religión ninguna. Pero también analizo el crecimiento paulatino del ensueño teológico con el que los predicadores de los primeros siglos del cristianismo hicieron de Jesús un sujeto inerte al que pudieron atribuirle un universo de atributos teológicos totalmente alejado de la cultura judía.
Santiago Fernández Nistal, Jesús de Nazaret. Su historia y su leyenda. 1 vol. 15.6 x 2.11 x 23.39 cm; 366 páginas; publicado el 23 mayo 2025 en Amazon; ISBN-13: 979-8284319093; tapa blanda 15,70 €. Venta en www.amazon.es.
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Hasta los tiempos de la Ilustración, la realidad histórica, natural o sobrenatural, en el occidente cristiano, fue igualmente realidad cierta y demostrada. Y con esta idea, vivimos tranquilos nuestro dulce sueño desde la fundación del cristianismo hasta que en la sociedad ilustrada del siglo XVIII europeo se dio cancha libre a la crítica racional de la religión y del Dios cristiano. Muy cerca ya del siglo XIX empezaron a pulular los estudios filológicos e históricos sobre los evangelios, que llevaron a la negación de estos como libros históricos. Y desde entonces hasta nuestros días la cantidad y la calidad del acervo histórico sobre su escasa confiabilidad y sobre el Jesús histórico no ha hecho sino aumentar. Pero a pesar del número y la calidad de tales estudios, el nivel de conocimiento que la sociedad cristiana tiene hoy día del Jesús de la historia es casi nulo. ¿Le es indiferente? ¿No dicen que la religión cristiana tiene los pies en la historia, no en mitos? El primer objetivo de este libro es descubrir al Jesús histórico entre las costuras de los relatos evangélicos.
Los evangelios fueron escritos a partir del año 70 recogiendo y organizando un sinfín de unidades mínimas de la tradición oral de las comunidades cristianas primitivas que se remontaban hasta las proximidades del año 40 como mucho (Jesús murió con unos 34 años en la Pascua del año 30). Eran, ante todo, medios de confesar la fe en Jesús resucitado y muy secundariamente recuerdos históricos. Este reciclado evangélico de unidades de la tradición ya fundidas en la fe del Jesús resucitado tiene consecuencias sobre el valor histórico de los evangelios: ¿valen los evangelios como datos históricamente auténticos de Jesús?, y en su caso, ¿cómo distinguir entre lo auténtico y la ficción? Son dudas legítimas que piden respuesta, dada la historia de composición de los evangelios.
El segundo objetivo es diferenciar, en la historia del cristianismo, la huella dejada por el Jesús histórico de las leyendas generadas tras su muerte: ¿cuál fue el origen de la fe en Jesús resucitado?, ¿quién fue el fundador del cristianismo, Jesús o las comunidades cristianas? ¿Qué queda del Jesús histórico en el Jesucristo de las iglesias cristianas actuales? Son dudas que, dada la historia de la composición de los evangelios, piden respuesta.
A continuación publico en cuatro entradas sucesivas del blog algunos artículos del libro para muestra:
UNA SÚPLICA A DIOS Y DOS DESAFÍOS POLÍTICOS y