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sábado, 25 de septiembre de 2021

¿Y si el mundo fuera un vestido hecho de retales? Logos, semántica y realidad (revisión; 1ª julio 2018)

 

Por Santiago Fernández Nistal

La lengua es muy poco diferente de un vestidito de retales. De niño aprendemos frases como retales. Luego aprendemos a coser unos retales con otros y construimos frases o segmentos de frases. Mientras los aprendemos, se van precipitando uno a uno, en el fondo de nuestra mente infantil, aquellos prototipos y categorías implícitos que nos sirven para construir el mapa conceptual que ordena la realidad en nuestra cultura. Luego aprendemos a mezclar los retales de manera creativa para hacer variantes y con ello enriquecemos la lengua y el mapa semántico tanto nuestro como de nuestros interlocutores. Hasta que llega un momento en que el aprendizaje de retales nuevos casi se estanca. Poco más tarde se estanca la capacidad de mezclarlos. Y finalmente se cosifica el mapa de categorías. Y aquella realidad que emergía en nuestra conciencia ordenada por nuestro discurso es, al final, una realidad cosificada, objetivada. Una estúpida cosa. La lengua de la mayor parte de la gente es una reserva limitada de frases-retales, de categorías cosificadas y de reglas de costura. Pocas son las personas conscientes de que si no hay retal disponible o hilo de costura no hay semántica posible. El mundo del que hablamos solo es el mundo que podemos vestir con nuestras frases-retales. Un mundo semántico a la medida de nuestra limitada experiencia lingüística. En tales condiciones, ¿cómo es posible asegurar que hay un mundo definido de manera unívoca que trasciende al logos humano? ¿Por qué nos empeñamos en negar que todo lo que cae fuera de nuestro mundo semántico y de nuestro logos es, legítimamente, un agujero negro impensable e indecible? Considerar el mundo de ahí fuera, el mundo “no pensado”, como verdadero o falso es tan ingenuo como suponer que la lengua y la semántica nos vienen desde siempre con su vestidito, sus reglas de costura y la etiqueta de los modistos.


Hoy presento mi libro Mitos de Unamuno (revisión; 1ª octubre 2017)


Santiago Fernández Nistal, Mitos de Unamuno. Edición libro electrónico Amazon Kindle 2017. 0,99 €

Abstract

La filosofía de Unamuno impacta en el lector como un discurso fundado, no tanto en conceptos, sino en imágenes, a las que el autor considera como el motor del conocimiento y de las grandes creaciones humanas. Mi objetivo es mostrar cómo Unamuno desarrolla este proceso de conocimiento y creación en sus mitos más relevantes y analizar, en la conclusión, la legitimidad del discurso filosófico fundado en imágenes.

En la primera parte del libro, repaso las experiencias sobre las que Unamuno construye su imaginario filosófico y religioso. En primer lugar, una experiencia radical de la muerte como aniquilación total de la conciencia, a la que llega tras renunciar a su ingenua fe infantil en el infierno. En segundo lugar, la experiencia de las posibilidades y de los límites de la razón. Y en tercer lugar, la obsesión por la inmortalidad.

En la segunda parte, muestro cómo Unamuno, basándose en estas experiencias, construye su mundo mítico personal. Tres son los mitos que presento. En primer lugar, el destierro de su paraíso infantil, Bilbao, una historia de color darwiniano. En segundo lugar, la conciencia universal, un ensueño sobre el destino final de la historia humana. Y en tercer lugar, el mito de la lanzadera, un mito con resabios de eterno retorno, en el que el autor vuelve al paraíso perdido de la infancia. No se trata de mitos anecdóticos dentro de su filosofía, sino de la columna vertebral de todo su discurso.

Sin embargo, el objetivo último de este ensayo no es tanto presentar unos mitos cuyo eco histórico fue nulo, sino mostrar cómo Unamuno hace de la imaginación y del imaginario su método filosófico. Por ello, en la conclusión, reivindico el valor de la imaginación – y con ello el del método unamuniano- como punta de lanza del pensamiento.

Venta en Amazon. Versión Kindle, precio 0,99 €. Pinche EN EL LOGO para ir a la página de compra:

He aquí el índice de llibro

Prólogo a la edición en Amazon Kindle 2017

Introducción: UN MITO NO ES UNA HISTORIA FALSA

PRIMERA PARTE: LAS RAÍCES DEL UNIVERSO MÍTICO DE UNAMUNO

Capítulo primero. LA EXPERIENCIA DE LA MUERTE

Capítulo segundo. LA EXPERIENCIA COGNITIVA

1.- Verdad, razón e imaginación

2.- El conocimiento lógico

3.- El conocimiento por la fe

Capítulo tercero. LA LUCHA POR LA SALVACIÓN

1.- Del individuo a la persona

2.- De las dudas del ángel al sosiego de la bestia

SEGUNDA PARTE: MITOS DE UNAMUNO

Capítulo cuarto. MITOLOGÍA DE LOS ORÍGENES

Capítulo quinto. MITOLOGÍA DE ULTRATUMBA

1.- La conciencia universal

2.- Infierno

3.- Experiencia mística de la conciencia universal

Capítulo sexto. LA LANZADERA, UNA EXPERIENCIA MÍSTICA A CONTRATIEMPO

CONCLUSIÓN

APÉNDICES

1.- Cronología de Unamuno

2.- Obras citadas de Unamuno y siglas de citación

 

A continuación ofrezco una pequeña muestra del capítulo sexto de Mitos de Unamuno

...

a) Hay una pequeña diferencia entre el mito del eterno retorno y el de la lanzadera. En el eterno retorno, el fin de los tiempos es la recuperación del principio, debido a la noción cíclica del tiempo. La razón de fondo es que el devenir no hace sino desgastar la fuerza primordial. El tiempo llega casi exhausto a su término, pero allí recupera de nuevo su fuerza. En la lanzadera, para llegar al principio hay que retroceder, debido a la noción lineal del tiempo, que Unamuno acepta ya con espontaneidad:

Bien, ¿y si al llegar eso que llaman el fin del mundo empezara la lanzadera del tiempo a tejer en sentido inverso - o a destejer-, si se invirtiese la película de la historia natural y universal y volviera todo a vivir en sentido inverso hasta llegar al que llamamos principio del mundo y vuelta a empezar? Es una imaginación tan trágica como la del retorno eterno de Nietzsche y no menos plausible ni menos probable. Al progreso seguiríase el retroceso, a la llamada evolución la involución. Y se cerraría el círculo. Para empezar de nuevo.

b) ¿Pero cómo es posible retroceder en el tiempo? La historia es correlativa de una contrahistoria en la que recuperamos el tiempo de la creación. Es este un tema del más auténtico Unamuno. Ya en los años jóvenes de En torno al casticismo nos dice que el presente momento histórico tiene su correlato y su fundamento en la intrahistoria:

Los periódicos nada dicen de la vida silenciosa demillones de hombres sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna, esa labor que, como las madréporas suboceánicas, echa las bases sobre las que se alzan los islotes de la Historia. Sobre el silencio augusto, decía, se apoya y vive el sonido; sobre la inmensa Humanidad silenciosa se levantan los que meten bulla en la Historia. Esa vida intrahistórica, silenciosa y continua como el fondo mismo del mar, es la sustancia del progreso, la verdadera tradición, la tradición eterna, no la tradición mentida que se suele ir a buscar en el pasado enterrado en libros y papeles y monumentos y piedras.

Años más tarde, en Niebla, precisará su idea:

Por debajo de esta corriente de nuestra existencia, por dentro de ella, hay otra corriente en sentido contrario; aquí vamos del ayer al mañana; allí se va del mañana al ayer. Se teje y se desteje a un tiempo. Y de vez en cuando nos llegan hálitos, vahos y hasta rumores misteriosos de ese otro mundo, de ese interior de nuestro mundo. Las entrañas de la historia son una contrahistoria, es un proceso inverso al que ella sigue. El río subterráneo va del mar a la fuente.

Es posible que estas dos corrientes inversas no sean más que el espejismo de quien va en el tren y piensa que el paisaje corre en sentido inverso; es muy posible que sólo haya un “tiempo que corre" y un "tiempo que queda", un "presente histórico" y un "presente permanente". De todas formas no hay diferencia alguna entre hablar de "debajo de la historia" y "antes de la historia" pues el "ahora" y el "antes" son idénticos en esta noción del tiempo en la que nada hay deHE AQUÍ EL ÍNDICE DEL LIBROHE AQUÍ EL ÍNDICE DEL LIBRO nuevo, lo que ha de ser ha sido ya. Por eso puede decir Unamuno: "Tropezamos con el pasado al avanzar". Este modo de pensar el tiempo debió de inspirárselo su experiencia de la guerra carlista en el Bilbao de su infancia, el Bilbao de 1874. En un nivel muy alejado de su realidad estaban los dos bandos militares y las bombas sobre Bilbao. Pero en el otro, en el bando en el que la historia era siempre la misma, estaba él y su abuela doña Salomé y sus pasteles. Estos dos tiempos se entrecruzan incesantemente en toda su novela Paz en la Guerra, pero nunca interactúan. El tiempo de los militares y políticos es el tiempo que pasa. El tiempo de las gentes sencillas es el tiempo que permanece, las entrañas de la historia, el tiempo eterno, la intrahistoria.

c) Repetidamente llama "trágica" Unamuno a esta figuración al igual que a la de Nietzsche. En La agonía del cristianismo hay un texto que nos introduce en esta forma de agonía. En 1922 visitó el autor la Trapa de Dueñas, cerca de Palencia. Los monjes cantaban una salve a Nuestra Señora, ante una imagen de la Virgen gestante, y nos dejó este comentario:

Era un canto de cuna, una brizadora para la muerte. O mejor para el desnacimiento. Parecía que soñaban en ir desviviéndola, en retornar a la infancia, a la dulce infancia, en sentir en los labios el gusto celestial de la leche materna y en volver a entrar en el abrigado y tranquilo claustro materno para dormir en ensueño prenatal por los siglos de los siglos, per omnia saecula saeculorum. Y esto, que tanto se parece al nirvana búdico -concepción monástica-, es también una forma de agonía, aunque parezca lo contrario...


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La philosophie d'Unamuno choque le lecteur comme un discours fondé non sur des concepts, mais sur des images, que l'auteur considère comme le moteur de l'histoire humaine. Mon but est de montrer le processus de la pensée d'Unamuno dans certains de ses mythes les plus importants et d'analyser, dans la conclusion, la légitimité du discours philosophique basé sur des images.

Dans la première partie du livre, je passe en revue les expériences sur lesquelles Unamuno construit son imagerie philosophique et religieuse. D'abord, une expérience radicale de la mort comme l'anéantissement totale de la conscience, à laquelle il arrive après avoir renoncé à sa croyance d'enfant en l'enfer. Deuxièmement, l' expérience des possibilités et des limites de la raison. Et troisièmement, l'obsession de l'immortalité .

Dans la deuxième partie du livre, je montre comment Unamuno, sur la base de ces expériences, construit son monde mythique personnelle. Ce sont trois les mythes que je présente. Premièrement, l'exil de son paradis de enfance, Bilbao, une histoire aux couleurs darwiniennes. Deuxièmement, la conscience universelle, une rêverie sur la destination finale de l'histoire humaine. Et troisièmement, le mythe de la navette, un mythe avec l'arrière-goût de l'éternel retour où l'auteur regagne de nouveau l'enfance perdue. Ce ne sont pas des mythes anecdotiques dans sa philosophie, mais l'épine dorsale de l'ensemble de son discours.

Cependant, le but ultime de cet essai n'est pas tant de présenter certains mythes dont l'écho historique a été nul, mais de montrer comment Unamuno fait de l'imagination et de l'imaginaire sa méthode philosophique. C'est par là que, dans la conclusion, je reclame la valeur de l'imagination - et donc de la méthode d'Unamuno- en tant que fer de lance de la pensée.

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The philosophy of Unamuno impacts on the reader as a discourse founded not on concepts, but in images. The author considers the images as the engine of human thought. My goal is to show this process in creating some of his most important myths and I analyse, in the conclusion, the legitimacy of philosophical discourse based on images.

In the first part of the book I review the experiences on which Unamuno builds his philosophical and religious imagery. First, a radical experience of death as total annihilation of consciousness, on which he comes arrives at after giving up his naive childlike faith in Hell. Secondly, I review his experience of the possibilities and the limits of reason and finally, his obsession with immortality.

In the second part of my book I show how Unamuno, based on these experiences, builds his personal mythical world. There are three myths that I present: in the first place, the exile of his childhood paradise, Bilbao, a story in the Darwinian colours, secondly, I examine the universal consciousness, a reverie about the final destination of human history, and thirdly, I engage a review of the myth of the shuttle - a myth with the aftertaste of the eternal return-, where the author regains his lost childhood. These are not anecdotal myths within his philosophy, but the backbone of his entire discourse.

However, the ultimate goal of my essay is not so much to present some myths whose historical impact was void, but to show how Unamuno’s philosophical method is built on imagination and imaginary. Therefore, my conclusion is a claim for the value of the imagination –i.e. Unamuno’s method-- as the spearhead of his thought and anybody’s thinking.